Acto 1 — “No eres bienvenido”
El juego abre con El Eclipse: una calle normal, un evento imposible y una ruptura de realidad.
Despiertas en Kaelum convertido en Kael, y el primer aprendizaje no es el combate: es la sensación de ser
observado como una amenaza.
El tabú del pasado (por qué el pueblo te teme)
Durante un ataque de anomalías, Kael desató por primera vez una magia distinta, vinculada a la energía violeta de La Fisura.
Detuvo a las criaturas… pero esa energía rebotó e impactó en civiles. Algunos murieron. Otros sobrevivieron rotos.
Fue un accidente, pero el mundo lo recuerda como prueba.
Giro del Acto 1 (punto de no retorno emocional)
Tras un evento con Liora (criaturas de una anomalía entrando en la ciudad y yendo a por ella),
el mundo no responde con gratitud: aparecen extremistas del pueblo llano y la situación escala a persecución.
Da igual tu intención: si te temen, te van a querer muerto.
Acto 2 — “La verdad está bajo sus túnicas”
El Acto 2 deja de ir “sobre aguantar el rechazo” y pasa a ir sobre entender el sistema.
Ruinas, runas y pistas te llevan al núcleo: el Orbe del Origen y su relación con La Fisura.
La Orden no es un villano plano
La Orden funciona: ha contenido amenazas, ha construido conocimiento y ha dado herramientas al mundo.
Pero el coste está oculto: estabilidad a cambio de aceptar tragedias como “daño colateral”.
Giro del Acto 2 (plot twist principal)
Descubres que La Orden no solo conocía el Orbe: lo tenía y lo usaba deliberadamente.
Ese momento rompe el centro moral del juego: ya no puedes “seguir como si nada”.
Acto 3 — “Tu decisión pesa”
El cierre no va de ganar o perder: va de qué haces con lo que has entendido.
El final depende del karma, de decisiones clave y de la elección final sobre el Orbe.
Golpe inevitable antes del clímax
Antes del final, Liora muere durante el avance a la batalla final, en medio del caos (restos de La Orden y anomalías).
Es un recordatorio: da igual lo que hayas intentado, hay cosas que la guerra no negocia.
Final bueno
Kael destruye el Orbe. Renuncia al dominio. No hay celebración: hay alivio.
Final neutral
Kael sella el Orbe. Estabilidad imperfecta. El peso se comparte, no se elimina.
Final malo
Kael absorbe el Orbe. Abraza La Fisura. Se convierte en lo que el mundo temía.